Los Ángeles en la Historia
De acuerdo a las fuentes canónicas todos los Ángeles fueron creados simultáneamente por Dios. Y por esto, los ángeles son seres inmortales pero no eternos, ya que la eternidad es un atributo que solo le pertenece a Dios.
Al final del Universo, cuando se extingan todos los soles, todas las estrellas y galaxias, los ángeles tambien se extinguirán, pero mientras exista el universo su existencia es permanente.
Los ángeles son superiores a los seres humanos y fueron dotados de una gran inteligencia al ser creados. En el momento de la creación Dios dotó a los ángeles y a Adán con voluntad propia y libre albedrío.
Adán retuvo esta libertad de acción, pero los ángeles renunciaron a ella, entregando su voluntad al Creador. Es por eso que el ángel es un ser de tal dedicación a la voluntad divina.
En la Biblia se mencionan 294 veces. Pero no solo la Biblia nos habla de los ángeles, el Corán también menciona el trabajo constante que hacen los ángeles para ayudar a la humanidad.
El concepto de los ángeles data de la mayor antigüedad y tanto los asirios como los persas y los babilonios, creían firmemente en estas criaturas aladas. Los eones de los gnósticos y los bhodisattvas del hinduismo, son entidades análogas a los ángeles y su labor es también la de iluminar, proteger y ayudar al ser humano en su evolución espiritual.
Existe en la Tierra una lucha continua entre las fuerzas negativas, que se identifican como las hordas satánicas, y las fuerzas positivas que personificamos como ángeles de Luz. Desgraciadamente, los ángeles o fuerzas positivas no siempre ganan la batalla. Cuando el Angel Guardián de una persona, pierde en esta lucha sin cuartel contra las fuerzas del mal, el resultado inevitable es el dolor y la tragedia. Y a menudo los que sufren esta derrota, son los seres más débiles y más indefensos porque no tienen suficiente energía positiva a su alrededor para salvarse.
Podemos identificar las energías cósmicas positivas con los ángeles de Luz de los que nos hablan las Escrituras. Estas energías son inteligentes y conscientes y funcionan a través de leyes cósmicas de gran armonía, las cuales rigen el Universo.
Luego podemos decir que un ángel es una fuerza cósmica emitida por el Creador del Universo en el momento de la creación, es un quantum, una cantidad de energía específica, con inteligencia y conciencia de sí mismo, es voluntad dirigida con propósito, perfección y lógica, es balance, es belleza, es justicia; es una ley cósmica definida y manifestada, es control, es compasión y sobre todo es Amor.
La mayoría de las religiones y la Teología reconocen su existencia desde los primeros tiempos a través de escritos bíblicos e históricos.
Para la Iglesia Católica, los ángeles son una "verdad de fe". Su naturaleza espiritual implica que son libres de todas las limitaciones que lo humano -naturaleza física/espiritual- involucra, por lo tanto su respuesta al amor de Dios no necesita tiempo ni reflexión para crecer y madurar, como nosotros.
Creencia en los Ángeles
"Y en el día cuando El los reúna a todos juntos, El les preguntará a los ángeles: ¿Los alabaron ?" (34 :40).
"¿Por qué, entonces, no se le ha puesto a él brazaletes de oro, o por qué no ha venido acompañado de ángeles ?" (43 :53).
Se dice que la palabra "ángel", viene del latín "ángelus", la cuál es copiada del griego "angelos" (mensajero). En árabe la palabra es "malak" o "malaak", plural "malaa’ikat". La raíz árabe del verbo "alaka", que significa "dar un mensaje", confirma la conexión etimológica de ángel con la función de mensajero de Dios de las lenguas semíticas.
La existencia de los ángeles es uno de los pilares de la creencia de la mayoría de las tradiciones religiosas, y es así también en el Islam. Dios menciona a los ángeles en el Corán, en más de noventa y nueve lugares diferentes. Ellos también ocupan lugares prominentes, en las narraciones del Profeta Muhammad, y en muchos relatos de santos, y de hombres y mujeres piadosos del pasado reciente y del presente. Las páginas siguientes son una pequeña selección de algunos de los relatos y explicaciones, que nos han llegado de estas tres fuentes.
El Corán dice, "El Mensajero cree en aquello que le ha sido revelado por su Señor y los creyentes también. Todos ellos creen en Dios, en Sus ángeles, Sus escrituras y Sus mensajeros - Nosotros no hacemos distinción entre ninguno de Sus mensajeros - Y ellos dicen : nosotros escuchamos y obedecemos, otórganos Tu perdón, Señor nuestro. El viaje es hacia Ti" (2 :285)
Dios, de este modo, ordena a todas las personas a creer en Sus ángeles, como una obligación igual a la de creer en El mismo, en Sus libros y en Sus mensajeros.
Ángeles del Corán
"Pero Dios mismo testifica que lo que Él te ha revelado, lo ha revelado con Su conocimiento; y los ángeles también testifican. Y Dios es testigo suficiente" (4 :166).
Dios ha creado un árbol en el séptimo cielo, en cada hoja se encuentra una letra del Corán. Cada hoja es un trono tallado en una piedra preciosa, y cada letra es representada por un ángel sentado en ese trono. Cada ángel es la llave a diferentes océanos de conocimiento sin fin, que no tienen ni principio ni fin. En cada océano hay un universo completo con su propia y única creación. El que bucea en estos océanos, es el Arcángel Gabriel. Fue él quien llevó al Profeta las perlas de esos océanos cuando se apareció ante él y dijo tres veces: "¡Recita!" A esta orden el Profeta Muhammad cada vez respondía: "¿Qué debo recitar?" y Gabriel dijo:
Recita : En el Nombre de tu Señor Quien creó,
Creó al ser humano de un coágulo.
Recita: Y tu Señor es el Más Generoso,
Quien enseñó a través de la pluma.
Enseñó al hombre aquello que no conocía (96 :1-5).
En ese momento, el Arcángel le llevó al Profeta dos piezas verdes de tela del cielo, una de ellas estaba decorada con todo tipo de piedras preciosas de la tierra, y la otra con elementos preciosas del cielo. El abrió la primer tela y le dijo al Profeta que se sentara sobre ella. Le entregó la segunda y le dijo que la abriera. Cuando la abrió, recibió el Corán con letras de luz, y le fue revelado el secreto de ese árbol del séptimo cielo. Quienquiera que lea el Corán con sinceridad y devoción, será capaz de entrar a estos océanos de conocimiento y luz.
El Profeta Muhammad vio una tabla hecha de raras perlas debajo del Trono de Dios y otra tabla de esmeraldas. Sobre la primera estaba el primer capitulo, Surat al-Fatiha, que consiste en siete versos, y sobre la segunda tabla estaba el Corán completo. El le preguntó al Arcángel Gabriel: "¿Cuál es la recompensa de aquel que lea el Capítulo de Apertura?" Gabriel dijo: "Las siete puertas del infierno estarán cerradas para él y las siete puertas del paraíso estarán abiertas para él." El Profeta preguntó: "¿Cuál es la recompensa de aquel que recite todo el Corán?" Gabriel contestó: "Por cada letra que él recite, Dios creará un ángel que plantará un árbol para él en el paraíso." Luego el Profeta vio una triple luz radiando en tres dimensiones y preguntó qué era.
Gabriel dijo: "Una de ellas es la luz del Verso del Trono (2 :255), la segunda es del "Surat Ya Sin" (Capítulo 36), y la tercera es el Surat de la Unidad (Capitulo 112). El Profeta Muhammad preguntó: "¿Cuál es la recompensa de aquel que recite el Verso del Trono?" Gabriel respondió: "Dios dijo: ‘Es Mi Atributo, y quienquiera que lo recite, me verá a Mi sin velos en el Día del Juicio.’" Luego, el Profeta preguntó: "¿Cuál es la recompensa de aquel que recita Surat Ya Sin?" La respuesta vino de Dios: "Consiste en ochenta versos, y quienquiera que lo recite recibirá ochenta misericordias. Veinte ángeles le llevarán veinte misericordias en su vida, veinte ángeles más le llevarán veinte misericordias en su muerte, veinte más le llevarán veinte misericordias en la tumba, y otros veinte, veinte misericordias en el Día del Juicio." El Profeta preguntó: "¿Cuál es la recompensa por recitar el Capítulo de la Unidad?" La respuesta llegó: "Los ángeles le darán para beber de los cuatro ríos celestiales que están mencionados en el Corán: el río de cristalina agua pura, el río de leche, el río de vino y el río de miel".
Ángeles de la Torah
"Y su Profeta les dijo : ¡Oh! la señal de su reino es que a ustedes vendrá, llevada por los ángeles, el Arca de la Alianza de vuestro Señor, y un remanente de lo que dejaron las gentes de Moisés y de Aaron. ¡Oh! Aquí habrá una señal para ustedes, si realmente sois creyentes" (2 :248).
Este verso muestra los poderes milagrosos de los ángeles y su habilidad superlativa para actuar en el dominio físico. Ellos llevaron el Arca de la Alianza delante del ejército de Saúl, y las reliquias que dejaron las familias de Moisés y Aarón. Los ángeles llevaron el Arca de la Alianza porque era muy importante para la humanidad. Contenía uno de los Libros sagrados, la Torah, en su forma original. Cuando Dios le ordenó a Moisés que escribiera la Torah, El dijo: "¡Oh Moisés! Debes escribirlo sobre tablas de oro." Cuando Moisés preguntó dónde podría encontrar ese metal, Dios le envío al Arcángel Gabriel y a otros noventa y nueve ángeles.
Cada uno representaba un Atributo de Dios y ellos le enseñaron a Moisés ciento veinticuatro mil palabras. Con cada palabra Moisés fue elevado a un estado superior; en cada nivel Moisés vio luz viniendo hacia él desde la Divina Presencia que lo iba vistiendo, hasta que alcanzó un estado de pureza similar a la transparencia del agua cristalina. Esto provocó que los que observaban a Moisés vieran sólo luz. En ese momento, Gabriel ordenó a los noventa y nueve ángeles que lo adornaran con los atributos y poderes que ellos poseían. Moisés usaba un velo para cubrir la intensa luz que emanaba de él y que a otros causaba desmayos si lo miraban. Luego, Gabriel derramó en el corazón de Moisés el conocimiento celestial que iba a ser consignado en las tablas. El le enseñó la química del oro. Moisés sucesivamente le enseño a su hermana un tercio de esta química, a Josué otro tercio y a Aarón el último tercio. Luego él escribió la Torah en el oro que había fabricado. Todo el tiempo los ángeles parados a su lado le enseñaron cómo escribir y adornar ese libro celestial. Después, Dios creo un ángel de cuatro alas y le ordenó hacerle compañía a Moisés y ser el guardián del Arca.
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